La Bandera y los Colores de Galicia
© Baldomero CORES TRASMONTE
Fonte:
http://membres.lycos.fr/ang/cast.htm
LIMIAR
Los símbolos fundamentales de Galicia no nacieron al calor de victorias
memorables ni fueron atributo de heroicos personajes, cuyas gestas el pueblo
pudiera escuchar con orgullo. Lo fueron haciendo las gentes sencillas, y los
poetas, y los músicos, sin ayuda ni apoyo alguno, contando, incluso, con el
recelo y el desánimo de los poderes establecidos. Han sido símbolos furtivos en
muchas ocasiones, persiguidos y mil veces negados, fuera de la ley y del tráfico
cotidiano, coma cosa nefanda, como expresión de una consciencia que debía ser
sometida y olvidada.
Escudo diseñado por Castelao en 1937
La bandera tradicional de Galicia en siglos préteritos era completamente blanca
e iba cargada, a veces, con el escudo en el centro.
En un informe requerido por la Comisión Provincial de Ourense, la Real Academia
de la Historia explicó el 19 de enero de 1931 que la bandera « cuenta por lo
menos cuatro siglos de existencia y recuerda sucesos honrosos para Galicia, como
los que llevó a cabo durante la guerra de la Independencia española el Batallón
Universitario de Santiago, cuya enseña, que existe todavía, se ostenta en
defensa de la patria en combates en los cuales cayeron muertos y heridos muchos
heroicos estudiantes ». Es de suponer que siguiendo este modelo del Batallón
Literario, la enseña de guerra de la junta revolucionaria que inspiró Faraldo en
1846, tuviese también ese mismo color y quizás la misma leyenda que la del
famoso batallón de la guerra de Independencia.
No
existe una expresión oficial del movimiento regionalista propulsado poren torno
al color de la bandera, pero hay expresiones del fundador regionalista que hacen
creer que se inclinaba sin duda alguna hacia el blanco como el color proprio de
la enseña gallega. En el discurso pronunciado en un banquete dado en su honor en
Santiago el día 9 de marzo de 1890, Alfredo BRAÑAS termina así su alocución : «
...por haber sido mi libro el pretexto, el motivo, de que los buenos y
fervientes regionalistas gallegos enarbolasen una vez más el estandarte blanco
de Galicia...». En un artículo titulado A los regionalistas de Pontevedra dice,
asimismo : « ...defendiendo el sagrado ideal del regionalismo y tremolando en
todas partes el blanco pendón de Galicia...». Y, en fin, en la velada de
homenaje a Rosalía de CASTRO, celebrada en el Ateneo León XIII el 30 de mayo de
1899, BRAÑAS señala concretamente : « Abrazados á bandeira branca de Galicia e a
roxa de España ».
Es muy posible, pues, que si BRAÑAS no hubiera fallecido prematuramente, en el
momento en que se institucionalizaban más intesamente los símbolos gallegos, su
criterio se hubiera impuesto, no sólo porque la tradición estaba de su parte,
sino también porque su palabra era esencial para el regionalismo gallego y
regionalismo español. En el poema ¡Rosalía Castro!, de Alberto GARCÍA FERREIRO,
consigue estado literario el color blanco de la bandera gallega :
Morreu ela, a nobre
cantora que altiva
coa branca bandeira
da nosa Galicia
risoña e trufante
na vanguardea iba...
La inclusión de la banda azul en la bandera tradicional parece que fue una
idea de [Manuel MURGÍA], al aconsejar a los emigrantes de la Habana sobre la
morfología de la enseña gallega. En más de una ocasión, la banda ha sido objeto
de polémica. COUCEIRO FREIJOMIL hizo una campaña de intensas repercusiones, para
conseguir que la bandera que habría de izar el Ayuntamiento de Ourense en la
fiesta del Corpus de 1930 fuese la blanca exclusivamente, frente a los
nacionalistas ourensanos, como CUEVILLAS y RISCO, que se inclinaron
decididamente por la incorporación del azul al blanco. Sostenía COUCEIRO que la
bandera blanca era la tradicional y que si se incorporaba el azul dejaba de
serlo para ser ya una bandera nueva. Anunció inultimente que la bandera nueva
carecía de aceptación popular y que estaba abocada al fracaso.

Lámina
gravada por Troncoso para a primeira edición «Galicia, Reino de Cristo
Sacramento» (México-1750)
La bandera blanca ha sido utilizada ampliamente a lo largo del tiempo. Sobre
el significado que el paño blanco tenía para los irmandiños se han desarrollado
algunas hipótesis específicas. Para LENCE-SANTAR, las banderas blancas de los
irmandiños eran expresión del sudario, lo cual vincula también el color a
motivaciones religiosas. Blanca CAAMAÑO considera que si efectivamente el blanco
puede ser un sudario, también es cierto que puede ser ya una bandera o enseña
propia de Galicia en ese momento, sin que se adhiera a la tésis de que pudiera
ser un indicio de una condición nacinalista. Sin necesidad de agotar la cita de
aquellas circunstancias en que fue usado el paño blanco, basta ahora recordar el
bien conocido gallardete de Lepanto y, por supuesto, es innecesario aclarar que
en cierto modo el blanco de Galicia y el de la casa de Borbón coincidieron en
determinadas épocas, por le que es dificil a veces discriminar las intenciones
de su utilización en las enseñas.
Una bandera blanca que merece especial recuerdo es la del de 1808. La bandera
lleva cargada la cruz de Santiago, las armas y un mapa de España con un
remarcado especial de Galicia, con la siguiente leyenda : « Auspice Deo. Pro
libertatis regis. Palladis legio, anno MDCCCVIII ».
Bernardo
BARREIRO advierte que si no llevo las armas de Galicia fue para evitar
confusiones con la bandera del batallón provincial de Lugo.
Se bendijo la bandera y la juraron en la Catedral, 1'200 cadetes literarios, el
día 11 de julio 1808. Terminada la guerra, la bandera había desaparecido y se
daba ya por perdida cuando el 14 de mayo de 1819, desde Pamplona, el coronel del
Batallón de Voluntarios de Barcelona, nombre que había recibido posteriormente
el Batallón Literario, escribe a la Universidad ofreciendo remitirla, « no
pudiendo ver sin dolor que este precioso monumento que he visto salir de esa
real Universidad pase a otro depósito que ella misma »
El día 22 de abril de 1822 el coronel Luis GRANADOS SAAVEDRA hizo entrega
solemne de la bandera blanca de los literarios al Claustro de la Universidad de
Santiago. Después de un emotivo discurso del coronel, el rector Manuel Antonio
de RAÑA la recibió emocionado y finalmente el teniente Manuel GARCÍA, de la
escolta que formaron los alumnos, pronunció unas menos vibrantes palabras. El
ayuntamiento de Santiago, asimismo, acordó perpetuar la bandera haciéndola
esculpir en mármol, como « gloria inmortal de los predilectos hijos de Minerva
».
La bandera blanca de los literarios volverá a recobrar especial actualidad en la
revolución de 1846, al reclutarse por la Junta de Santiago.
¿ Cuando se incorporó la banda azul a la bandera blanca que se venía usando
tradicionalmente en Galicia ? Es muy difícil saber exactamente cuando se
producen estos hechos, dado que no existen normas al respecto y dado, también,
que obedecen a situaciones y a circunstancias muy concretas. En el trabajo de
Murguía, puplicado en la revista Galicia en el año 1897 solamente se habla de la
bandera totalmente blanca o totalmente roja, sin hacer alusión alguna a la banda
azul. Sin embargo, en el año 1898, un periódico compostelano puplicó un articulo
sobre la morfología de la bandera, dando como colores el blanco del fondo y el
azul de la banda. El articúlo se suscitó por el echo de que « en estos días de
fiesta sacramentales » se había visto en Santiago multitud de colgaduras de
diferentes formas, colores y tamaño, pero ninguna recordaba la bandera de
Galicia, lo que hace pensar al articulista que la gente desconocían los detalles
sobre la bandera. Por la importancia que tiene para la datación de la bandera
blanca y azul, conviene reproducir une de sus párrafos, recogido de El Eco de
Galicia de La Habana, del 10 de setiembre de 1898, de aquel excepcional
periódico gallego en el caribe que fundó y dirigió Waldo ÁLVAREZ INSUA,
estradense al que hay que hacer homenaje de alto coturno. La descripción
literaria y el diseño lineal de la bandera de galicia, según el testimonio del
redactor compostelano, era ya la siguiente :
« La bandera gallega solo tiene dos colores blanco y azul. El fondo es blanco, y
desde el ángulo superior de la izquierda hasta el ángulo inferior de la derecha,
atravesando el centro, una franja de color azul que debe tener de ancho la
tercera parte del alto ó ancho total de la bandera...Claro está que en el centro
puede colocarse el escudo de Galicia. »
VAAMONDE LORES dice que era la bandera de la Comandancia de Marina de A Coruña y
que fue copiada por algunas sociedades de emigrados bajo la creencia de que era
la bandera regional auténtica. En el informe de la Real Academia de Historia se
dice que « fue producto de errores de hecho y de concepto y se imaginó hace muy
poco años ». A pesar de la falta de tradición y de consagración secular, el
blanco y el azul se fueron imponiendo entre las sociedades gallegas de la
emigración y entre aquellas que comenzaban a desarrollar el nacionalismo, como
las Irmandades da Fala. Es muy posible que haya mimetismo en el hecho de la
adopción de la franja azul, puesto que gran parte de la banderas americanas
tienen colores azul y blanco, y es muy posible que considerasen poco expresivo
el blanco, pues salvo la bandera chipriota, son pocas las que tienen el blanco
como fondo de manera exclusiva.
Irmandades da Fala, el Partido Nacionalista, ely todas las organizaciones
políticas regionales gallegas posteriores mantuvieron con tesón la banda azul
sobre el fondo blanco, y así ha quedado como bandera gallega.
En el Anteproyeito do Estatuto da Galiza se mencionan los colores blanco y azul
como los nacionales de Galicia. La colectividad gallega de Buenos Aires regaló a
Castelao una bandera blanca y azul, con un escudo muy elaborado, cuando el líder
fue nombrado ministro del Govierno republicano en el exilio, y esa misma bandera
fue luego la enseña oficial del Consello de Galiza, fundado y presidido por él
hasta su muerte. A estos datos históricos, la leyenda, reciente leyenda, ha
unido la imaginación del poeta, señalando que el azul expresa el río Miño
cruzando Galicia, pero quizás sea conveniente recordar que el río gallego cruza
la región en sentido inverso al que figura el azul en la enseña gallega.
Tiene el mérito de haber hecho de la bandera blanca y azul un notable tema
literario. Como representatante poético de Irmandandes da Fala, CABANILLAS no
dudó en difundir y hacer reconocimiento del azul y blanco como los colores de la
enseña gallega. En su conocido poema «¡En pé!»
A Luis Porteiro
¡Irmáns! En pé, sereos,
a limpa frente erguida,
envoltos na brancura
da luz que cai de riba,
o corazón aberto
a toda verba amiga,
e nunha man a fouce
e noutra man a oliva,
arredor da bandeira azul e branca,
arredor da bandeira de Galicia,
cantémo-lo dereito
a libre nova vida!
Validos de treidores
a noite da Frouseira
á patria escravizaron
uns reis de Castela.
Comestas polo tempo,
dedicado a Luis PORTEIRO GAREA, CABANILLAS utiliza la bandera como símbolo de
unión de los gallegos para construir un pueblo libre, con una nueva idea,
resumido en el grito ¡A nosa terra é nosa! En el poema, CABANILLAS parece
recalar con toda claridad cuales son, sin discusión, los colores gallegos :
...arredor da bandeira azul e branca,
arredor da bandeira da Galicia,
cantémelo dereito
á libre nova vida !
En otro verso, CABANILLAS continúa su llamamiento con el verso siguiente:
...ergámola bandeira azul e branca !
E ó pé da enseña da nazón galega
cantémolo dereito
a libertar a Terra !
El poema termina con estas palabras: « ¡Xa está ó vento a bandeira azul e
branca! »
En otro poema, , con otro tono, sin la fuerza de un llamamiente cívico, tratará
de profundizar poéticamente en los colores gallegos, en el azul y balnco, y en
el escudo de Galicia, con sus « sete estrelas, como pombas que tornan ao seu
pombal ». El azul recuerde a Amado CARBALLO « os pinos foguetes verdes » con sus
ramas que lloran al cielo estremecido. El blanco sugiere el poeta alegres
riachuelos.
La intención es distinta en Amado CARBALLO y en Ramón CABANILLAS. Para
CABANILLAS el azul y el blanco evocan la concentración patriótica, la
construcción de un país sobre un símbolo, el derecho a una nueva Galicia,
mientras que, años más tarde, con otros acentos y otro estilo, CARBALLO se
limita a evocar los colores y a penetrar en su significado y a crear nuevos
acentos espirituales y estéticos en torno a ellos. El objetivo final de los dos
poetas es el mismo —la constitución de una Galicia con símbolos propios— pero
los caminos y los modos concretos de creación son distintos, igualmente
interesantes ambos para comprender mejor el valor de los colores y de la bandera
en la vida cultural de Galicia.
www.galespa.com.ar